El ministro bonaerense cuestionó duramente la inacción de la Cancillería ante el anuncio de la ampliación del negocio ilegal de la petrolera israelí Navitas Petroleum en las Islas Malvinas. El Palacio San Martín sigue sin manifestarse a pesar de la gravedad de lo ocurrido.
Por pAS
El pasado 13 de enero se conoció la noticia de que la petrolera israelí Navitas Petroleum LP había firmado un memorando de entendimiento (MoU) no vinculante con JHI Associates para adquirir una participación operativa del 65% en la Licencia PL001 de la Cuenca del Norte de las Islas Malvinas, de la que dicha compañía es titular. La importancia del anuncio radica tanto en el potencial productivo de esa área, estimado en 3.100 millones de barriles, como en su ubicación estratégica en una zona adyacente al proyecto León Marino (Sea Lion), en el que Navitas Petroleum opera junto a la empresa británica Rockhopper.
El gobierno de Milei ha mantenido estricto silencio respecto de esta novedad que, una vez más, involucra a Navitas Petroleum en una acción que otorga viabilidad financiera y logística a actividades hidrocarburíferas que son ilegales según la legislación argentina y el derecho internacional. En ese contexto de omisión de una posición oficial de la Cancillería argentina por un lapso prolongado de seis días, el ministro de Gobierno bonaerense Carlos Bianco se manifestó en fuertes términos, afirmando que “Milei sigue rematando nuestra soberanía”. Y agregó que “Estas cesiones de soberanía no pueden devenir irreversibles. Tenemos la responsabilidad de frenar la acumulación de hechos que lesionan los intereses permanentes de todos los argentinos”.
Mediante la publicación de un hilo en la red social X, Bianco realizó una síntesis del cuadro de situación: “A la inversión ilegal en la Cuenca Malvinas anunciada por Rockhopper y Navitas, se suma ahora la adquisición del 65% de una licencia con un potencial de 3.100 millones de barriles”. Además, el funcionario bonaerense advirtió sobre el impacto que tiene esa adquisición por involucrar a un área contigua al yacimiento León Marino: “La licencia adquirida por Navitas le permite integrar áreas, optimizar infraestructura y consolidar una plataforma extractiva offshore en la Cuenca Norte, fortaleciendo la explotación hidrocarburífera bajo ocupación ilegal británica”, afirmó Bianco en su publicación.
La pasividad de la Cancillería argentina juega a favor de Navitas, dado que, como indican medios especializados, el MoU celebrado prevé un periodo de exclusividad de 90 días (extensible a 30 días más en caso de considerarlo necesario las partes), durante el cual JHI negociará la transacción exclusivamente con Navitas. Además del rechazo al anuncio mediante una protesta formal y las gestiones diplomáticas ante el Estado de Israel para desalentar la concreción del acuerdo, se espera del gobierno nacional la realización del procedimiento sancionatorio previsto en el régimen legal vigente, las leyes 26.659 y 26.915, dado que se trata de actos tendientes a la realización de actividades hidrocarburíferas en territorio nacional no autorizadas por la República Argentina. La Autoridad de Aplicación para la aplicación del régimen sancionatorio en este caso es la Secretaría de Energía, teniendo además competencia en la aplicación de las sanciones penales previstas la Justicia Federal. Asimismo, resulta fundamental la actuación de la Cancillería para la gestión internacional de las notificaciones y exhortos que tales procedimientos administrativos y judiciales exigen.
Mientras Navitas delinque, Israel solo lo lamenta
Dos días antes de que el ministro Bianco interpelara con su publicación al gobierno de Milei, el canciller Pablo Quirno dio a conocer en la red social X que había mantenido una comunicación telefónica con el canciller israelí Gideon Sa’ar. De lo informado por Quirno de esa comunicación queda claro que nada dijo de la ampliación de los negocios ilegales de Navitas Petroleum en Malvinas. Preocupado por la situación en Irán y Venezuela, y por el fortalecimiento de la relación estratégica con Netanyahu –asuntos que si fueron mencionados como temas de la conversación telefónica-, Quirno se olvidó una vez más de la Cuestión Malvinas.
Esa omisión parece confirmar la aceptación por el gobierno de Milei de la inverosímil justificación que el gobierno de Netanyahu ensayó mediante una publicación en una red social sobre en el caso Navitas. En efecto, el canciller israelí emitió un tuit el pasado 26 de diciembre en el que intentó desvincular a Israel de las actividades ilegales de Navitas en las Islas Malvinas. Sa’ar expresó que “aunque se trata de una empresa privada y no de una actividad en la que el Gobierno de Israel esté involucrado de manera alguna, lamentamos el malestar que esta situación ha generado en la Argentina”. Quirno acusó recibo de la posición israelí mediante otro tuit, en el que complacido por la respuesta de Sa’ar celebró lo que consideró como un reconocimiento israelí de la disputa de soberanía por las Islas Malvinas entre la Argentina y el Reino Unido. Un mes antes de ese intercambio de cumplidos tuitero, el ministro israelí había estado en Argentina. No hubo ninguna mención ni a Malvinas ni a las actividades ilegales de Navitas Petroleum en los comunicados oficiales emitidos tras las reuniones de Sa’ar con el presidente de la Nación, con el canciller y con otras autoridades.

Mientras tanto, se desconoce a qué se dedica la Secretaría de Malvinas, Antártida, Política Oceánica y Atlántico Sur de la Cancillería. Su titular, Paola Di Chiaro, no ha emitido declaraciones públicas sobre el caso Navitas ni sobre ninguno de los otros temas que se encuentran bajo su competencia desde que asumió el cargo de secretaria del área en diciembre de 2024.
Las operaciones ilegales de Navitas Petroleum en las Islas Malvinas se perfilan como un tema crítico para la política de alineamiento que Milei ha decidido adoptar respecto del Estado de Israel. La alusión de Carlos Bianco a “intereses personales del Ejecutivo (que) entran en conflicto permanente con los intereses nacionales en un tema tan sensible como la Cuestión Malvinas” sugiere un planteo crítico a un grado de alineamiento internacional de Milei con Netanyahu que se encuentra motivado por opciones personales e ideológicas y que resulta inexplicable si se analizan los beneficios absolutamente asimétricos en favor de Israel de una vinculación de ese tipo.
También en la política exterior, Kicillof le marca la cancha a Milei
El cuestionamiento de Bianco a la política exterior mileista reviste especial relevancia tanto por su posición en la estructura de poder en el gobierno de la Provincia de Buenos Aires como por su pasada experiencia como funcionario de la Cancillería. Además de ser un hombre de máxima confianza del gobernador Axel Kicillof y de actuar como vocero del gobierno provincial en las conferencias de prensa semanales, Bianco se desempeñó como secretario de Relaciones Económicas Internacionales entre 2013 y 2015 y es un conocedor de los pormenores de la gestión diplomática. Sus críticas públicas a la política exterior del gobierno nacional son atribuibles al gobernador y marcan la impronta que en su proyección nacional Kicillof busca darle al posicionamiento internacional de la Argentina y a las políticas de defensa de la soberanía nacional.
