En un hecho bochornoso que denota impericia diplomática del presidente y graves fallas en la Cancillería, el Foreign Office contradijo las declaraciones de Milei al Daily Telegraph sobre supuestas negociaciones con Gran Bretaña.
Por pAS
El presidente Javier Milei ha despertado una categórica reacción de parte del gobierno británico en relación a sus afirmaciones sobre negociaciones para el levantamiento del veto británico a la compra de armamentos que pesa sobre desde la Guerra de Malvinas. El contrapunto comenzó con las declaraciones de Javier Milei al periódico inglés Daily Telegraph publicadas este miércoles. Allí Milei afirmó que Argentina y Reino Unido mantienen negociaciones para levantar las restricciones británicas a la venta de armamento, vigentes desde la guerra de 1982. Al ser consultado directamente sobre si habían comenzado las conversaciones para flexibilizar el veto británico, Milei respondió: “Absolutamente”.
Según ha informado este jueves el diario The Guardian el gobierno británico ha negado estar negociando el levantamiento de la prohibición de venta de armas a Argentina, vigente desde la guerra de las Malvinas: “un portavoz del gobierno británico refutó las afirmaciones del presidente argentino sobre las exportaciones de armas y la soberanía sobre las Malvinas”, señaló The Guardian.
Además de provocar una áspera desmentida del gobierno de Starmer, las expresiones del presidente argentino han dado lugar al público rechazo de veteranos británicos de la Guerra de Malvinas que han expresado una oposición cerrada al levantamiento del veto a la compra de armamento militar con componentes británicos por parte de la Argentina.
En sus declaraciones a Daily Telegraph, Milei afirmó que “No hay potencias mundiales sin poder militar. Ningún país cuenta en el contexto internacional si no puede defender sus fronteras”. En ese marco afirmó que hay negociaciones en curso para el levantamiento de las restricciones británicas.
Asimismo, Milei anunció que tiene previsto viajar a Reino Unido en abril o mayo de 2026 y que espera reunirse tanto con el primer ministro británico Kair Starmer como con el líder de la ultraderecha británica Nigel Farage.
Las declaraciones de Milei se dan en el contexto de la reciente incorporación de los aviones caza F-16 adquiridos por la Argentina a Dinamarca. La existencia del veto británico a las compras de equipamiento y armamento con componentes británicos hizo suponer la existencia de un visto bueno o como mínimo la tolerancia del Reino Unido a esa compra que contó con el aval estadounidense.
Expertos argentinos han advertido sobre la obsolescencia de los aviones adquiridos por la Argentina para representar un factor disuasivo frente a la creciente militarización del Atlántico Sur que lleva adelante el Reino Unido desde las Islas Malvinas. Las afirmaciones del presidente argentino están en línea con los trascendidos de negociaciones militares entre el gobierno británico y el gobierno libertario.
Recientemente, el embajador británico David Cairns afirmó que existían conversaciones sobre un acuerdo comercial entre ambos países. La visita a Buenos Aires del ministro de Comercio británico Chris Bryant en agosto pasado habría potenciado esas conversaciones.
Con sus declaraciones, Milei ha quedado en una posición complicada, entrampado entre los duros cuestionamientos internos a su política desmalvinizadora y condescendiente con Gran Bretaña, y la categórica desmentida británica a sus dichos.
