Frente a la crisis de los corredores globales, el 3° Simposio de la ZOPACAS reivindicó en Río de Janeiro la autonomía regional sobre el Atlántico Sur como un espacio estratégico cuya protección es tarea de los países ribereños.  Cooperación, seguridad y desarrollo son las llaves para preservar la paz y crear una conciencia marítima. La Armada Argentina ratificó su compromiso con esta alianza desafiando el giro Noratlantista de Milei.

Por Jorge Poblette

La Marina de Brasil (MB), reconociendo la creciente relevancia del Atlántico Sur en el convulsionado escenario internacional, organizó el 3er Simposio Marítimo de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZOPACAS) en un año marcado por los 40 años de la Resolución nº 41/11 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que instituyó la ZOPACAS en el año 1986.

Además, la elección de la fecha del 10 de abril, buscó alinear este simposio marítimo con la reunión ministerial de la ZOPACAS (8 y 9 de abril), haciendo coincidir los debates técnicos y los debates políticos en el mismo escenario brasilero. Este foro marítimo del Atlántico Sur viene, desde sus orígenes, enfocado en crear una conciencia marítima. Por ello promueve reflexiones y respuestas conjuntas a los desafíos de la región, involucrando a los 24 países de esta alianza que abarcan a Brasil, Argentina y Uruguay en América del Sur, y 21 naciones de la costa oeste africana, desde Senegal hasta Sudáfrica, incluyendo el archipiélago de Cabo Verde. Los organizadores se plantearon como objetivos esta vez, profundizar el fortalecimiento de la cooperación marítima, la mejora de la seguridad regional, y el fomento del desarrollo sostenible en el Atlántico Sur entre otros aspectos.

Escuela Naval de Brasil en Río de Janeiro, sitio en el que se desarrolló el 3° Simposio Marítimo de la ZOPACAS

Las premisas del encuentro en Río de Janeiro.

 El encuentro partió de una premisa inapelable en las actuales circunstancias: mientras el orden internacional se resquebraja bajo el peso de conflictos crónicos y destructivos, y se rompen alianzas que parecían indestructibles, el Atlántico Sur resiste como un espacio de paz y estabilidad estratégica. Hoy frente a la crisis que paraliza la actividad en pasos claves como Ormuz o el Mar Rojo, la ZOPACAS se afianza incrementando su estabilidad, autonomía y protagonismo. En este sentido el mensaje político del simposio fue claro: ante las amenazas que hoy sufren infraestructuras y rutas globales, el Atlántico Sur se consolida como una arteria segura por donde fluye el comercio y la energía de todo el Sur Global. Y es esta misma condición la que obliga a los países ribereños a involucrarse en su protección para blindarla contra las pretensiones hegemónicas de potencias extrarregionales que buscan alterar la estabilidad de un área que, hasta no hace mucho tiempo atrás, fue considerada por el noratlantismo, como periférica.

El espíritu del encuentro que se realizó en Río de Janeiro, quedó sintetizado en una advertencia que resonó en el edificio histórico de la Escuela Naval brasilera:  la paz en nuestra región no es un regalo de la historia, sino una construcción técnica y política que exige esfuerzos compartidos, una armada preparada, esfuerzos en materia de vigilancia marítima, información, control del tráfico entre otras condiciones.  Fue el propio Almirante de Escuadra Marcos Sampaio Olsen, Comandante de la Marina de Brasil, quien definió con claridad estas aristas al afirmar que “el uso del mar representa una condición sine qua non para el desarrollo y la salvaguarda de los intereses nacionales. Su mensaje fue un llamado a la vigilancia: los océanos ofrecen beneficios, pero también amenazas cuando no existe una “responsabilidad compartida”.

Esta visión de una “soberanía en acción” fue respaldada por el Almirante Artur Fernando Bettega Corrêa, jefe del Estado Mayor de la Armada, quien durante su intervención fue contundente al trazar una línea roja frente a la injerencia externa. Para Bettega, la arquitectura de seguridad del Atlántico Sur debe consolidarse “sin tutelas, sin dependencias y sin la importación de modelos exógenos”. Sus palabras recogieron el espíritu del este encuentro, y subrayan una convicción que recorrió todos los paneles: la solución a los desafíos regionales debe tener sello propio, nacer de los propios Estados costeros y evitar que nuestro Atlántico Sur sea reconfigurado bajo la lógica de los intereses de las grandes potencias ajenas a esta región. En la misma línea se expresó el Coordinador del Área Marítima del Atlántico Sur (CAMAS), Contralmirante Luciano Calixto de Almeida Junior, para quien “el Simposio se presenta como una excelente oportunidad para el desarrollo de una Conciencia Situacional Marítima integrada en el Atlántico Sur y para la construcción de una gobernanza marítima en el marco de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZOPACAS)”.

 Por su parte la Dra. Tatiana Silva da Silva (UFRGS) realizó un aporte que desplazó la discusión del plano militar al científico-estratégico. Ella introdujo el concepto de Planificación Espacial Marina (PEM), equivalente al “ordenamiento territorial” pero aplicado al océano. Es una herramienta técnica que permite que la soberanía deje de ser un concepto abstracto y se convierta en una gestión efectiva de los recursos. Su fin es lograr objetivos ecológicos, económicos y sociales mediante Inteligencia Territorial, que permite conocer que esconde el lecho marino; las Teleconexiones que permite gestionar al mar y la tierra como un solo sistema y la Tridimensionalidad, que en el océano significa administrar conjuntamente la superficie (navegación), la columna de agua (pesca), el lecho marino (cables y tuberías) y el subsuelo (minería y petróleo). La Dra. Silva presentó como ejemplo “Pensur”, el primer ejercicio real de Brasil, aplicando el PEM, en la gestión de su Amazonía Azul.

El momento de las definiciones políticas

 El peso político del encuentro alcanzó su máxima expresión con la intervención del Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, quien situó al Atlántico Sur en el centro de un tablero global en crisis. Para Vieira, la revitalización de este foro marítimo no es un ejercicio de rutina diplomática, sino una respuesta directa a lo que describió como el “recrudecimiento de las rivalidades geopolíticas” y la inestabilidad de las alianzas militares tradicionales. El Canciller fue tajante al señalar que la crisis de las rutas globales en el hemisferio norte, que hoy pone bajo amenaza infraestructuras críticas como los cables submarinos y el tráfico de datos, obliga a nuestras naciones a “transformar estas fragilidades en oportunidades de autonomía”. Según se desprendió de su discurso, el Atlántico Sur debe ser un espacio de convergencia y no de competencia, consolidando una seguridad regional que, bajo el impulso del gobierno del presidente Lula, busca redefinir la arquitectura del Sur Global como un actor de peso ante la parálisis de los grandes foros internacionales.

Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira Foto: Post @Itamaraty_EN

Estas definiciones diplomáticas se complementaron con las palabras del Ministro de Defensa, José Mucio Monteiro, quien fue el encargado de llevar el debate al plano de la responsabilidad militar y la disuasión regional. Mucio fue categórico al afirmar que “la seguridad del Atlántico Sur es un bien público que solo nosotros, los países ribereños, tenemos el deber y la legitimidad de proveer”. Para el Ministro, el fortalecimiento de la ZOPACAS no es un gesto de aislamiento internacional, sino una “afirmación de soberanía” que requiere fuerzas armadas modernas, interoperables y capaces de patrullar el Atlántico Sur. “El mar ha vuelto a ocupar un lugar central en la geopolítica internacional, y el Atlántico Sur adquiere un papel relevante en la dinámica política y estratégica de nuestros países”, concluyó

Las voces del ZOPACAS no estaría completa sin la intervención de los Estados de la costa occidental africana, quienes enfrentan desafíos críticos de seguridad que afectan el equilibrio regional. Durante el simposio, la ministra de Defensa de Gabón, Brigitte Onkanowa, destacó la importancia de ZOPACAS como una plataforma de “solidaridad transatlántica” frente a la piratería y la pesca ilegal. En sintonía con este reclamo, el Comandante Pedro Metro, de la Marina de Angola, enfatizó la necesidad de una interoperabilidad real que permita a las naciones africanas y sudamericanas unificar una estrategia. La visión de los funcionarios africanos, sumadas a la propuesta brasileña de la Operación GUINEX, confirmaron que la seguridad del Atlántico Sur se juega en ambos márgenes: no puede haber un océano de paz si el Golfo de Guinea permanece vulnerable a la criminalidad transnacional.

Ministro de Defensa de Brasil, José Mucio. Foto: Marina de Brasil

Para entender el alcance de esta “paz activa”, es necesario rescatar la importancia de la Operación GUINEX, cuya sexta edición fue anunciada durante el simposio como un pilar del compromiso regional. Iniciada en 2021, esta misión liderada por la Marina de Brasil, ha contado con la participación de medios y observadores de las Armadas de Argentina y Uruguay, y se ha consolidado como el ejercicio más importante en la costa occidental africana.

A través de maniobras de seguridad marítima, interdicción de naves sospechosas y tácticas contra la piratería, la GUINEX ha permitido que fuerzas navales de países como Angola, Nigeria, Namibia, Congo, Gabón y Santo Tomé y Príncipe trabajen codo a codo con sus pares sudamericanos. Como se destacó en las conclusiones del simposio, no se trata solo de un despliegue de barcos, sino de “la puesta en marcha de una doctrina común para custodiar el corazón del Atlántico Sur frente a las amenazas que no conocen fronteras”.

Operación GUINEX en el Golfo de Guinea

La Armada Argentina y su compromiso con la ZOPACAS.

La participación de la República Argentina en el simposio contó con cuadros de alto nivel profesional que revela el valor que la Armada Argentina otorga a su alianza con Brasil. La delegación estuvo encabezada por el experimentado Contraalmirante Alexis Gabriel Ivon, Director de Relaciones Institucionales de la Armada, acompañado por el Capitán de Navío Tarapow, reconocido experto en intereses marítimos y cuestiones antárticas. A pesar de los giros en la política exterior del Ejecutivo y el alineamiento incondicional de Javier Milei con los Estados Unidos e Israel, muy lejos de los consensos regionales, la presencia argentina en Río de Janeiro demostró que aún existe un núcleo de pensamiento estratégico nacional que se niega a abandonar su rol histórico como parte de la ZOPACAS.

Si bien la delegación argentina reafirmó su compromiso con los mecanismos históricos de cooperación como el CAMAS, esenciales para la vigilancia de la “Milla 201”, y la necesidad que la vigilancia del océano debe ser ejercida soberanamente por las naciones de la región, garantizando que la seguridad y el conocimiento de nuestras aguas no sean delegados a actores ajenos a nuestra realidad austral, resulta imposible disimular la paradoja de la política exterior  que atraviesa el país: un alineamiento absoluto con potencias extrarregionales que, en la práctica, desafía el espíritu de autonomía “sin tutelas” que Brasil buscó imprimir en este simposio.

El mensaje del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, transmitido por sus ministros, fue categórico. Junto a la revitalización de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, el océano  debe un espacio que una a nuestras naciones en el desarrollo y la sostenibilidad, y no un tablero para la proyección de conflictos que no nos pertenecen.  La tarea compartida, después de estos días de reflexión en la Escuela Naval brasilera, es asegurar que este pulmón del Sur Global siga respirando soberanía, lejos de las lógicas del noratlantismo y bajo el mando compartido de sus propios protagonistas.

Jorge Poblette
Jorge Poblette

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×

Contacto

📧 atlanticosurportal@gmail.com

📍 Alsina 711, CABA

×

Responsables

Guillermo Carmona – Editor responsable

Jorge Poblette – Coordinador editorial

Pablo Catania e Imanol Carmona – Equipo editorial y comercial

×

¿Quiénes somos?

Atlántico Sur es un portal web de noticias y análisis, especializado en temas del Atlántico Sur que pone especial énfasis en la investigación y seguimiento de las dinámicas geopolíticas, económico-comerciales, sociales, ambientales y de seguridad internacional que se desarrollan en los espacios marítimos y fluviales de la región.

Quienes hacemos Atlántico Sur consideramos al área que comprende como un espacio geográfico, geopolítico y económico de creciente relevancia en el contexto de ascenso de las potencias emergentes del Sur Global y promovemos el análisis de los procesos internacionales desde una mirada suratlantista, ligada a los intereses de los países que integran la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur.

En ese sentido, buscamos aportar a la construcción de una comunidad suratlántica en pos de consolidar un proceso de integración entre los países suramericanos y africanos de esa cuenca oceánica.

Propiciamos el análisis integrado de las temáticas vinculadas al Atlántico Sur y a la Antártida en el área delimitada por las costas en ese océano y abogamos por el fin del colonialismo y del neocolonialismo en la región.

Buscamos reflejar los aportes a la consolidación de una comunidad suratlántica de parte de actores estatales y privados, nacionales y subnacionales, y de organismos regionales e internacionales.

El equipo de redacción está integrado por especialistas con larga trayectoria en las temáticas abordadas, tanto en el sector público como privado nacional, regional e internacional.

El portal tiene versiones en español, inglés y portugués.

×

Suscribite a nuestro boletín