El ex legislador nacional y secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur durante la última gestión peronista cuestionó las versiones sobre un giro de EE.UU. sobre Malvinas y advirtió sobre los peligros de que el mileismo replique los errores de apreciación de la última dictadura durante la Guerra de Malvinas sobre la posición norteamericana.
Por pAS
El ex secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, puso en duda versiones periodísticas sobre un supuesto cambio en la política de Estados Unidos respecto de la Cuestión Malvinas y aseguró que “la versión parte de afirmaciones inexactas y genera confusión”.
“Estados Unidos nunca ha reconocido la soberanía británica sobre Malvinas. Lo que reconoce es el ejercicio de un poder de facto por parte del Reino Unido en las islas. Por lo tanto, hablar de un cambio en ese sentido es incorrecto”, afirmó.En esa línea, Carmona señaló que “no queda claro cuál sería la modificación en la política exterior estadounidense”, y recordó que desde 2020 EE.UU. acompañó declaraciones de la Organización de los Estados Americanos que promueven una resolución negociada entre la Argentina y el Reino Unido.
“Esa posición estadounidense en la OEA fue leída como un gesto de cierta neutralidad. Es un paso importante, pero claramente insuficiente”, sostuvo.
El ex funcionario contrastó esa postura con la de otros actores internacionales: “Países de América Latina, así como China y Rusia, reconocen la soberanía argentina sobre Malvinas. Ese es el paso que debería dar Estados Unidos si realmente quiere contribuir”.
Además, fue contundente sobre cuál sería un verdadero cambio de escenario: “Lo único que implicaría un avance significativo sería que EE.UU. declare explícitamente que las Malvinas son argentinas y presione al Reino Unido para que se siente a negociar”.
Carmona advirtió que en el mismo día en que tras fue difundido por Reuters el supuesto trascendido del Pentágono (Ministerio de defensa), el Departamento de Estado (responsable de la política exterior) ratificó la posición de neutralidad norteamericana.
El ex funcionario también planteó que en este escenario la Cancillería argentina “debería fijar una posición extremadamente clara”, orientada a dos ejes: “promover que EE.UU. se pronuncie a favor de la soberanía argentina y rechace la ocupación ilegal británica, y reafirmar que la cuestión Malvinas involucra exclusivamente a la Argentina y al Reino Unido”.
En un contexto internacional que calificó como “convulso”, el ex secretario consideró que “existen oportunidades para avanzar en el reclamo”, pero advirtió que “se requiere una política exterior asertiva, flexible y con capacidad de maniobra”.
Finalmente, lanzó una crítica directa al Gobierno nacional encabezado por Javier Milei: “Se intenta instalar una suerte de ‘efecto Galtieri’, haciendo creer que Estados Unidos va a romper su histórica alianza con Gran Bretaña para favorecer a la Argentina”. Y sostuvo que “La política exterior del miliesmo está en ‘modo Galtieri’. Esa posición entraña el peligro de repetir una perspectiva de la posición de Estados Unidos que terminó teniendo un impacto muy negativo para la Argentina”.
“Como en 1982, hay una fuerte tentación de utilizar Malvinas para tapar problemas internos. Si queremos aprovechar las fisuras entre EE.UU. y Gran Bretaña, debemos aprender de la historia y no repetir los errores de la dictadura”, concluyó.
