Frente al aislamiento internacional y el alineamiento de la gestión de Javier Milei, que rechazó el ingreso de Argentina a los BRICS+, el retorno al bloque y al multilateralismo se plantea como una vía para recuperar la autonomía, acceder a nuevos créditos y ser parte de la transición hacia la multipolaridad.
Por Omar Ruiz (*)
Durante la gestión de la “Administración Colonial” de Javier Milei, Argentina adoptó un cambio de 180 grados en su política exterior, marcado por el alineamiento con Estados Unidos e Israel, y el alejamiento de varios bloques, organismos y acuerdos multilaterales, consagrando un aislamiento internacional nunca antes visto en la historia argentina y reconfigurando las relaciones diplomáticas del país.
BRICS+: Argentina había logrado la aprobación de su incorporación en la Cumbre de Johannesburgo en agosto de 2023, cuando asume la gestión de “La Libertad Avanza” en diciembre de ese año, una de sus primeras medidas fue comunicar formalmente su decisión de no ser parte de dicho bloque, que reúne a cinco potentes economías del mundo como son Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y además a Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos desde el 1 de enero de 2024.

Organización Mundial de la Salud (OMS): En febrero de 2025, el poder ejecutivo inició el proceso formal para retirar a Argentina de la OMS y lo concluyó en la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra en mayo de 2025.
Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU): Argentina retiró su candidatura para integrar el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en el período 2026-2027, siendo el primer país en la historia de la ONU en renunciar a ocupar ese lugar.
Acuerdo de París y Cumbres del Clima (COP): La gestión de Javier Milei adoptó una postura crítica respecto a los compromisos de la Agenda 2030 y el Acuerdo de París, retirando las delegaciones técnicas de los foros climáticos de la ONU.
Mecanismos Latinoamericanos (CELAC y UNASUR): Argentina redujo significativamente al punto de no participar en estos dos foros de integración política regional con clara impronta multilateral.
En el marco de la profundización de su alineamiento internacional con el Occidente anglosajón, Argentina de la mano de la gestión libertaria, disminuyó o prácticamente canceló su participación en todos estos organismos o mecanismos: Panel Global sobre Cambio Climático, Foro Global sobre Migraciones, Agencia Internacional sobre Energía Renovable, Alianza Solar Internacional, Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad, Comisión Económica para África, Comisión Jurídica Internacional, Fondo de Naciones Unidas sobre Población (UNFPA), Naciones Unidas por el Agua, Naciones Unidas para las Universidades, Oficina de Representación de Niños en Conflictos Armados, Convención sobre el Cambio Climático, Fondo para la Consolidación de la Paz, Consejo Económico y Social (ECOSOC), Comisión de Derecho Internacional, Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

La distancia y apartamiento de estos organismos principalmente en áreas de integración regional, salud, clima, migración, derechos humanos y desarrollo, pone de manifiesto su desinterés por ser parte de mecanismos internacionales de consenso. Si bien es necesario transitar un multilateralismo selectivo y eficiente, está claro que todas estas medidas han sido adoptadas para congraciarse con EE.UU., con quien el gobierno ha ratificado otros acuerdos y tratados que comprometen seriamente nuestra soberanía como son “Escudo de las Américas”, una reedición de la doctrina de seguridad nacional; “Pax Sílica”, para convertir a Argentina en una economía de enclave y proveedora de recursos naturales estratégicos para el Complejo Militar Industrial de EE.UU.; junto a iniciativas como la “Ley de Extranjerización de Tierras” y el proyecto “Gemelo Digital” destinado a entregar soberanía de datos a los señores tecnofeudales.
Volver a los “BRICS+”
Regresar a los “BRICS+” es una decisión que combina tanto argumentos, como razones geopolíticas y geoeconómicas, en cuanto a las primeras, supone ser parte de un bloque que es un actor principal en el nuevo balance de poder en el mundo, que lidera la transición de la unipolaridad a la multipolaridad, que rechaza el colonialismo y que expresa al “Sur Global”. En cuanto a las segundas, este paso, le permitirá a nuestro país integrar el nuevo eje económico del mundo (Asia Pacífico) y mejorar nuestro comercio con un conjunto de países que representan el 22% de la superficie continental, el 42% de la población mundial, el 24% del PBI mundial y que contribuyen con el 16% de las exportaciones y el 15% de las importaciones mundiales de bienes y servicios. Además, significa también, la participación en el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), con la posibilidad de acceder a créditos baratos para inversión en infraestructura y una mejor posición para futuras negociaciones con los organismos financieros occidentales.
Tanto la “Multipolaridad” relacionada con un mundo de países soberanos, como el “Multilateralismo” que expresa el valor del comercio y la cooperación entre los Estados, convergen en las acciones de los “BRICS+”.
La ampliación de los “BRICS” en la Cumbre de Johannesburgo significó un salto histórico al haber logrado iniciar un proceso de integración de distintos “Estados-civilización”.
Los “BRICS+” tienen por delante el desafío de un mayor desarrollo institucional, para lograr paulatinamente una sustitución parcial de las instituciones de “Bretton Woods”, por ej. el Fondo Monetario Internacional FMI, donde EE.UU. cuenta con poder de veto, ya que tiene un 17 % de las acciones y para adoptar decisiones se requiere un 85 % de las acciones; el incremento de las operaciones de exportación e importación en monedas nacionales de los BRICS+; una nueva arquitectura de seguridad global a partir de las experiencias de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva OTSC y la Organización de Cooperación de Shanghái, junto a nuevos mecanismos de resolución de conflictos.
El comercio de Argentina con los países “BRICS+”
Según los datos del INDEC para el año 2025, el intercambio comercial de Argentina con los principales países del bloque “BRICS+” registró un déficit bilateral considerable, en el caso de Brasil las exportaciones argentinas (manufacturas de origen industrial, vehículos automotores, motores, componentes plásticos, trigo y productos lácteos) fueron de USD 12.771 millones y las importaciones (autos, autopartes, hierro, acero, y bienes intermedios) de USD 18.424 millones, con un déficit para Argentina de USD 5.653 millones, Brasil es nuestro principal socio comercial; en el caso de China las exportaciones argentinas (productos primarios y manufacturas de origen agropecuario, soja (porotos y aceite), carne vacuna deshuesada, cebada y litio) fueron de USD 9.799 millones y las importaciones (bienes de capital y piezas electrónicas de alto valor agregado, partes de teléfonos y celulares, computadoras, maquinaria de minería/energía, y productos químicos o fertilizantes) de USD 17.954 millones con un déficit para Argentina de USD 8.155 millones.
Con los demás socios, los intercambios comerciales son superavitarios para Argentina, con India las exportaciones (aceite de soja crudo y subproductos agrícolas) fueron en 2025 de USD 5.472 millones y las importaciones (ácidos nucleicos y compuestos heterocíclicos de nitrógeno, motocicletas, productos químicos orgánicos e inorgánicos, insumos textiles y manufacturas de hierro o acero) de USD 1.385 millones, con un superávit de USD 4.087 millones; con Sudáfrica las exportaciones (cereales (trigo y maíz) y manufacturas de origen agropecuario) fueron de USD 612 millones y las importaciones (centrifugadoras y aparatos mecánicos industriales, piezas y accesorios para vehículos de motor, metales preciosos y minerales, combustibles sólidos o minerales específicos para la industria) USD 155 millones, con un superávit de USD 457 millones; y con Rusia las exportaciones (frutas, lácteos y carnes) fueron de USD 290 millones y las importaciones (fertilizantes y químicos) USD 195 millones, con un superávit de USD 95 millones.

La matriz de intercambios comerciales de Argentina con los principales países de los “BRICS+” nos debe alertar y orientar hacia la necesaria diversificación de nuestra economía, para evitar la reprimarización de la misma dentro del bloque.
De igual modo China como líder va consolidando una centralidad radial al interior de los “BRICS+”, según datos de la UNCTAD, los cuatro grandes (Brasil, Rusia, India y Sudáfrica) exportan a China principalmente materias primas y productos semielaborados y reciben productos elaborados. Si miramos los nuevos socios (Irán, EAU, Egipto y Etiopía) también aportan energía y materias primas principalmente.
Más allá de los matices y diferencias que advertimos al interior de los “BRICS”, el bloque no intenta imponer un modelo determinado para los países, sino prioritariamente de coordinar aspectos estratégicos como son la defensa del interés nacional, la soberanía de los países, el principio de no injerencia y el de autodeterminación.
Un futuro gobierno soberano, liderado por Axel Kicillof, quien ya manifestó su decisión de regresar a los BRICS+, deberá dentro de los primeros 100 días de gobierno adoptar un conjunto de políticas, acciones y medidas, tanto externas como internas, que nos permitan recuperar una Argentina con autonomía, desarrollo e igualdad de oportunidades.
(*) Omar Ruiz. Abogado, Diplomado en Defensa, Magister en RRII, Docente Derecho Internacional Público, ex Legislador Provincial. Foro Argentino de Política Exterior. Instituto Soberanía.
