Presidente Javier Milei y Embajador de los Estados Unidos, Peters Lamelas, en el portaaviones USS Nimitz Foto: Fuerzas Armadas Argentinas
La Legislatura fueguina aprobó un Proyecto de Resolución que repudia la subordinación logística y estratégica del gobierno de Javier Milei a los Estados Unidos. Alerta por la implementación de la “Sección 333” y la doctrina de la Protección de los Bienes Comunes Mundiales, y denuncia el fuerte recorte presupuestario en Defensa.
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La Legislatura de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, en una sesión presidida por la vicegobernadora de la Provincia, Mónica Urquiza, aprobó un proyecto de resolución que expresa su “más enérgico repudio a cualquier acuerdo, pacto o tratado que implique la cesión, delegación o subordinación del control estratégico, militar y logístico del Atlántico Sur a los Estados Unidos o a cualquier otra potencia extranjera”.
La iniciativa, presentada por el legislador provincial Matías Lapadula (Provincia Grande), ratifica la irrestricta defensa de la soberanía nacional en esa región e invita a los diputados y senadores nacionales de la provincia, a exigir la inmediata intervención del Congreso de la Nación, en contra de cualquier decisión orientada a habilitar mecanismos de intervención, supervisión, coordinación operativa o conducción militar extranjera que afecte los derechos soberanos argentinos en el Atlántico Sur.

En particular, la preocupación de los parlamentarios fueguinos, es la eventual implementación de mecanismos de “cooperación militar” encuadrados en el denominado “Sección 333” impulsado por el Comando Sur de los Estados Unidos de América y en la doctrina denominada “Protecting Global Commons” (Protección de los Bienes Comunces Mundiales), cuya formulación geopolítica promueve esquemas de intervención internacional sobre espacios considerados estratégicos a nivel global. El argumento legislativo rechaza la pretensión del gobierno nacional de que se ejerza una soberanía compartida en una zona de jurisdicción exclusiva de la República Argentina, legitimando con este concepto la intervención extranjera sobre los recursos naturales y las rutas marítimas nacionales.
En otra parte de texto resolutivo, los representantes fueguinos advierten que cualquier mecanismo que limite o condicione la capacidad de República Argentina para ejercer control soberano sobre el Atlántico Sur resulta incompatible con la defensa de los intereses nacionales, la Cuestión Malvinas y proyección estratégica argentina sobre la Antártida.
También en el articulado, los parlamentarios fueguinos reclaman de urgencia la aplicación del artículo 75, inciso 22 de la Constitución Nacional, el cual obliga a que todo tratado internacional sea aprobado o desechado por el Congreso de la Nación.
El cerrojo presupuestario a las Fuerzas Armadas
La Resolución parlamentaria señala además una peligrosa contradicción: se abre el juego a fuerzas militares extranjeras mientras se desmantela el sistema de defensa propio. El texto señala así el impacto de la Decisión Administrativa N.° 20/2026 del Gobierno Nacional, que ejecutó un feroz recorte de 59.600 millones de pesos sobre las Fuerzas Armadas, vaciando aún más la capacidad operativa y logística del instrumento militar en un escenario de alta sensibilidad y conflictividad internacional.

Como jurisdicción bicontinental que comprende geográficamente a las islas usurpadas por el Reino Unido y la proyección hacia la Antártida, Tierra del Fuego se consolida con este voto a la vanguardia institucional contra el intento de diluir los derechos soberanos de la República Argentina en esa región. Este acto de resistencia parlamentaria se manifiesta en momentos en que la administración de Javier Milei avanza con nuevas concesiones hacia los Estados Unidos, exponiendo peligrosamente el control logístico y militar en una de las regiones geopolíticas más sensibles, codiciadas y estratégicas del planeta. Frente a esta pérdida de soberanía, los representantes del territorio austral recuerdan que la defensa de la Nación no se negocia ni se subordina a los dictados de ninguna potencia extranjera.
