Los autores, desde una perspectiva académica que incorpora miradas de la Ciencia Política, la Sociología, la Economía y el Derecho Internacional, proponen consolidar una política científica estratégica dirigida por el Estado que articule la exploración oceanográfica, la preservación de los recursos naturales y la afirmación de la soberanía argentina frente a las disputas geopolíticas y territoriales en la cuenca atlántica.
Autores: Juan Cruz Campagna, Nayla Verón y Román Rueda
Juan Cruz Campagna, Nayla Verón y Román Rueda abordan el rol neurálgico que desempeñan la investigación científica y el desarrollo tecnológico en el ejercicio efectivo de la soberanía y el crecimiento económico de la Argentina. El trabajo toma como punto de partida la expedición oceanográfica “Talud Continental IV” desarrollada en 2025 por el CONICET a bordo del buque R/V Falkor (too) en el Cañón Submarino de Mar del Plata, la cual transmitió en vivo descubrimientos de alta biodiversidad y más de 40 nuevas especies submarinas.
A través de un enfoque interdisciplinario, los autores conectan el pensamiento naval histórico de Alfred Mahan y la doctrina geopolítica del Almirante Segundo Storni con la concepción de la Argentina como una nación marítima y bicontinental. El ensayo analiza la magnitud de los espacios marítimos nacionales y de la plataforma continental extendida —reconocida por la ONU a partir de rigurosos estudios científicos—, destacando su enorme potencial pesquero (como las reservas proteicas de krill), mineralógico (nódulos polimetálicos) y energético a través de las cuencas hidrocarburíferas offshore.
Asimismo, el escrito denuncia los desafíos geopolíticos en el área, haciendo foco en la ocupación colonial británica de las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, así como en los avances unilaterales de explotación petrolera en la cuenca León Marino. Frente a los giros de política exterior y la desinversión en ciencia, los autores concluyen reivindicando iniciativas estatales estratégicas como Pampa Azul y PROMAR, sosteniendo que el conocimiento financiado y conducido por el Estado constituye la primera línea de defensa de la soberanía territorial e integridad nacional.
